jueves, 8 de octubre de 2015

Criar y cuidar a niños con diabetes no es fácil


Jaime mi Dulce Guerrero
En algún momento te has puesto a pensar que impresión tienen de nosotros (los padres de los niños o jóvenes con diabetes tipo 1) las personas que no conocen acerca de esta. En mi caso he escuchado, no sólo por parte de las personas que no conocen esta condición sino de algunos familiares y amigos, que somos padres sobreprotectores, exagerados y obsesivos. Aún viendo parte de nuestro día a día todavía no entienden, cuestionan o no les hace sentido que nuestros niños estén siendo "monitoreados" constantemente por sus padres.
¿Cómo le haces entender a estas personas el por qué de tu constante preocupación? Mientras tus amigas o familiares disfrutan de sus horas de sueño, nosotros dormimos por periodos, con las alarmas del despertador listas para avisar cuando llegue la hora de hacer la próxima medición de glucosa. ¿Cómo les haces entender que la diabetes es 24/7/365, que no duerme, no toma vacaciones y no tiene un botón de encender y apagar?
Estas personas no conocen la responsabilidad que tenemos en nuestras manos cada día. En ocasiones puede ser muy frustrante que no entiendan la razón por la cual tu niño todavía no se quede a dormir en otras casas de amigos o familiares, o por qué durante sus prácticas deportivas o actividades que requieran mucha actividad física, nunca lo dejas sólo y siempre estás pendiente.
Pero sabes que, todas estas frustraciones y malas experiencias las podemos convertir en oportunidades, que se nos presentan a diario, para educar a esas amistades, familiares o otras persona. No podemos dejarnos caer por el enorme desconocimiento de la diabetes tipo 1 por parte de estas personas, ya que cuando nuestro dulce guerrero fue diagnosticado, nosotros también éramos parte de este grupo de personas que desconocían que habían distintos tipos de diabetes y el día a día de una familia que vive con diabetes tipo 1.
Vivimos en un mundo que va muy rápido y en ocasiones nos olvidamos que hay muchas familias que también están pasando por sus problemas, sus enfermedades y condiciones de salud, que posiblemente nosotros desconocemos los retos que enfrentan a diario. Y no es hasta que nos toque vivirlo a diario que comenzamos a educarnos. Como dice el refrán: "Nadie sabe lo que hay en la olla, nada más la cuchara que la mueve".
Tengamos paciencia, el camino que tenemos que recorrer es muy largo y difícil, pues a nosotros mismos nos ha costado mucho y estoy llegando a pensar y aceptar que hay personas que por más que tratemos de educar, jamás lo entenderán.
Como padres, hagamos siempre lo mejor para nuestro dulce guerrero. Haz lo que te haga sentir seguro y no pierdas la oportunidad de educar a otros cuando la oportunidad se presente. Como dice otro refrán; "La paciencia es un árbol de raíces amargas pero de frutos dulces."
Quizás algún día lleguen a entendernos...

FUENTE: http://voces.huffingtonpost.com/mila-ferrer/criar-y-cuidar-a-ninos-con-diabetes-no-es-facil_b_8253382.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario